Arcano 16 la torre del tarot

Esta lámina tiene muy mala fama. Denota destrucción, hipercrítica y desmoronamiento interno y externo. Pero la principal referencia en ella es de índole mental: se trata del quiebre en las ideas, de pensamientos nefastos que perjudican, todo ello surgido desde la esfera de alguna voluntad…

Lo construido es destruido en medio de tempestades y desastres que no tienen nada de natural sino que se desatan como consecuencia de nuestras acciones. Estas acciones pueden provocar destrucción, ya sea adrede, ya sea por no prever el aumento de negatividad externa. Alguna voluntad lanza fuego sobre nuestra obra de vida en el lapso de un segundo, y es nuestra mente la que debería pronosticarlo como posibilidad. El ataque es mental y, por lo tanto, previsible. Si nuestras acciones se ven implicadas, es porque no hemos atendido adecuadamente a las huellas psíquicas dejadas por intenciones destructivas en ciernes.

Las láminas indican un movimiento especialmente kármico, entendiendo por tal las consecuencias de causas ubicadas en el pasado. La situación de trastorno es abrupta y el consultante deberá estar atento para prever lo previsible: ¿desde dónde y cómo podría surgir este movimiento tan negativo? ¿Hemos ignorado los peligros? ¿Hemos pasado por alto las amenazas? En este sentido, las causas de la desgracia son internas por falta de previsión…

Otra característica de estas láminas es que las salidas son aparentes, no ofrecen vías de escape sino trampas hacia una destrucción mayor. Ante esta situación, nos encontramos inermes, indefensos, cayendo hacia un suelo duro sin posibilidad de aminorar la rispidez de la caída.

También es posible que las causas de la desgracia provengan desde afuera: hay intenciones en juego, voluntades en marcha, propósitos declarados, y tan potentes que pueden quebrar la estructura de nuestras cosas. Las vías de comunicación no sirven, un acercamiento pausado o progresivo del tema es inútil y, aunque hayamos cultivado la fuerza y la entereza internas, pronto conoceremos el verdadero valor de las cosas, su verdadera naturaleza.

En definitiva, se produce una toma de conciencia respecto de la fortaleza real en la arquitectura de nuestra vida pues de un momento para otro nuestro edificio y su corona resultan ser débiles. A esta lámina, La Torre, desde donde se observaba un panorama de vida que se perderá por efecto de una tremenda sacudida, también se la ha denominado La Fragilidad, recordándonos que en la medición de fuerzas los valores siempre son relativos.

©Julia Pérez Bustamante. Todos los derechos reservados.

¿Te interesa una lectura de Tarot personalizada o para hacer un regalo original? Hacé click acá.


Tres Mancias

Mi nombre es Julia Pérez Bustamante y resido en Argentina. He estudiado y practicado diversas mancias durante décadas y actualmente me dedico a realizar lecturas de monedas (I Ching), de cartas de Tarot y de cartas astrológicas. En todas ellas, mi perspectiva es pragmática y laica, enfocada en aportar información real, precisa y útil para que el consultante tome decisiones por sí mismo.

0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: No es posible realizar esta acción