Dado un punto de marcado desequilibrio energético, se deducen otros cinco puntos sensibles en una carta astral. Un punto de marcado desequilibrio energético lo constituye un grado de signo regente, en detrimento, en exaltación o en caída. Esta nota ofrece una continuación para Planetas estables y signos variables, una de las publicaciones imperdibles en este blog.

En el caso de un signo en caída en algún planeta, por ejemplo Capricornio en Júpiter a 0º, los puntos sensibles a considerar serían:

  • 0º Cáncer. Oposición.
  • 0º Escorpio y 0º Piscis. Sextiles. La energía fluye hacia el punto de desequilibrio.
  • 0º Tauro y 0º Virgo. Trígonos. La energía fluye desde el punto de desequilibrio.

En el ejemplo, se producen dos movimientos vitales en función de la polaridad Cáncer-Capricornio. Los sextiles potencian el punto considerado, es decir, la energía afluye hacia el grado 0 en Capricornio desde Escorpio y desde Piscis, mientras que los trígonos devuelven la energía capricorniana a través de los signos de Tauro y de Virgo y hacia el grado 0º de Cáncer. Estos movimientos no son otros que los que definen qué es un sextil y qué es un trígono en términos energéticos.

El efecto cometa

En esta breve síntesis del recorrido de la energía, es posible entonces trazar una historicidad de formas en las que las vivencias se despliegan en sucesión siguiendo la línea de menor resistencia para la fluidez, un movimiento natural en la materia en el que existen dos puntos finales de expresión: cada polo magnético considerado.

Para más detalles, habrá que observar qué casas se hallan regidas por los signos implicados y los aspectos que reciban los planetas allí emplazados (si los hay). Podríamos tomar como ejemplo la carta natal de James Caan, en la que encontramos:

James Caan carta natal
Carta natal de James Caan

Caída de Escorpio (22º 22´ Luna)

Automáticamente, surge el grado 22º de Tauro como punto sensible en su carta y en el ámbito de las rutinas, del trabajo diario, de los empleados y de los animales domésticos (VI). Las vivencias de esta casa y de este signo se ven reforzadas desde los grados 22 de Piscis y de Cáncer (sextiles a Tauro, trígonos a la Luna en Escorpio) en las casas IV y VIII, respectivamente. ¿Cómo afluyen las energías de Piscis (IV) y de Cáncer (VIII) hacia Tauro (VI)? Esta es la pregunta que guía la interpretación de la menor resistencia. ¿Empatías sin roles muy bien definidos y cierta tendencia a atesorar la propiedad privada convierten al día a día en un terreno sobre el que hay que trabajar para no descuidar lo que se posee?

Sobre esta Luna también habrá que considerar otros dos puntos sensibles que se deducen a partir de ella, en una vuelta más de la espiral. Ya hemos considerado el punto de mayor sensibilidad, el grado 22 en Tauro. Desde este punto la energía recorre otros dos senderos, naturalmente y en la línea de menor resistencia, una especie de devolución en la que forma dos trígonos hacia los grados 22 de Virgo (X) y de Capricornio (II). En ellos, al igual que antes, no hallamos ningún planeta involucrado en esta serie de sucesos invisibles pero habrá al menos dos circunstancias que se ligan al mundo emocional (sextiles a Escorpio): los asuntos económicos personales y la exposición pública pueden afectar la tendencia a esconderse u ocultarse.

Caída de Tauro (19º 28´ Urano)

Siguiendo la misma lógica anterior, rápidamente deducimos un punto principal de mayor concentración energética a los 19º de Escorpio, zona en la que tampoco encontramos ningún planeta emplazado. ¿Qué ocurre entonces con la energía de Escorpio que encuentra dificultad para expresarse a través de la Luna? Afortunadamente, Caan ha nacido con Escorpio en el horizonte y su mente ha asimilado este tipo de energía libre para direccionar su desarrollo. Pero si no hubiese sido así, la energía de Escorpio pasaría a formar parte de la energía con que las personas disponemos a voluntad para maniobrar en la vida a través de nuestro libre albedrío. ¿Qué experiencias alimentan, a su vez, las cualidades de agudeza, profundidad, visceralidad y reserva del signo? ¡Nuevamente encontramos a Virgo y a Capricornio! (sextiles a Escorpio). En conjunto con lo anterior, entonces, la vida pública y los logros económicos no sólo afectan al área emocional (Luna) sino que también pueden convertirse en el combustible que se necesita para encontrar vitalidad, energía no anclada, no fija sino disponible, energía extra con la que maniobrar y, en este ejemplo, al mismo tiempo desarrollarse (Ascendente).

En cuanto a Urano, restan considerar otros dos puntos sensibles en la carta deducidos a partir de él. Y encontramos a los grados 19º de Piscis (IV) y de Cáncer (VIII), nuevamente. En este ejemplo con Caan, los signos se repiten ya que estamos considerando la polaridad Escorpio (Luna) – Tauro (Urano). Estos dos trígonos funcionan con un punto de emisión en Escorpio, fluyen a través de Piscis y de Cáncer, y finalizan en el signo de Tauro (recordar las definiciones de trígono y de sextil). Pero se trata de un efecto a observar a través del tiempo: recordemos que el punto considerado es el punto kármico en Tauro (caída en Urano) cuyo efecto es la potenciación de Escorpio, cuyo efecto a su vez es la potenciación de Tauro. Este exceso de energía en Tauro, aunque no será canalizada a través de Urano, puede convertirse en reservorio de energía libre (como lo vimos anteriormente cuando consideramos Escorpio) o, en el caso de Caan, puede potenciar a su vez la expresión de Venus regente a 20º 45´ en el signo. Existe una sucesión de efectos cuando se considera este último punto de sensibilidad, y la interpretación deberá tener en cuenta el factor tiempo para el relato.

Exaltación de Aries (06º 19´ Sol)

Primer efecto: potenciación del grado 06º en Libra (XI), con las afluencias desde Leo en IX y desde Sagitario en I (trígonos desde el Sol, sextiles hacia Libra). En conjunto, el eje Aries-Libra se encuentra reforzado con el ímpetu del Fuego que, a su vez, resulta avivado por el aire de las relaciones.

Segundo efecto: potenciación doble del grado 06 en Aries (V). Es la consecuencia de lo anterior, con las afluencias desde Géminis (VII) y desde Acuario (III).

En esta última consideración de la energía ariana, la sucesión de efectos es mítica porque una vez puesto en marcha el proceso, la unidad magnética Aries-Libra no se detiene y se refuerza a sí misma en un bucle infinito. Sin embargo, esta sucesión permite asociar hechos y circunstancias puntuales entre ámbitos, personas y cosas. Una visión de liderazgo y una presencia que se hace sentir en su grandeza pueden convertirse en la llave de copiosas relaciones personales y comunitarias, más todo el mundo de escritos, literatura, comunicaciones e intercambios forman en conjunto un remolino a compartir con amigos, parejas, hermanos y socios en general.

Esta manera de leer los efectos invisibles que se deducen a partir de un punto de marcado desequilibrio energético en una carta la he denominado efecto cometa y nos puede dar pautas para enriquecer la interpretación del libre albedrío en Astrología. Sólo hay que considerar dos premisas: las polaridades y las líneas de menor resistencia.

©Julia Pérez Bustamante. Todos los derechos reservados.

El efecto cometa

Tres Mancias

Mi nombre es Julia Pérez Bustamante y resido en Argentina. He estudiado y practicado diversas mancias durante décadas y actualmente me dedico a realizar lecturas de monedas (I Ching), de cartas de Tarot y de cartas astrológicas. En todas ellas, mi perspectiva es pragmática y laica, enfocada en aportar información real, precisa y útil para que el consultante tome decisiones por sí mismo.

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