La energía de las relaciones (breve lectura)

Carta natal de James Caan
Carta natal de James Caan ©Tres Mancias

En este tema natal, las formas que impulsan el desarrollo son aquellas que agotan las situaciones, las que tienden a “secar” la potencia fértil de la persona. Se especifica “de la persona” porque lo que ocurre a nivel colectivo es distinto: cuanto más árida se presente la experiencia personal, más probabilidad habrá de que esa misma fertilidad se exprese en otro nivel más abarcativo e impersonal en el que cambia el modo de entender cómo se gestan las ideas en general. Desde allí, a su vez, se encuentran experiencias afectivas que tienden a integrar y a armonizar personas en lugar de incidir o de provocar acciones y reacciones.

Es desde esa creatividad grupal o social que la persona se conecta con los placeres de la vida en relación y, junto a otros, refuerza su intuición y su sensibilidad perceptiva, en un movimiento casi circular en la expresión, ya que tiende a obtener impresiones que disuelven lo que experimenta, como si retornara a un escenario árido en el que precisa reabsorber energía del medio una y otra vez para alimentarse y sostener su conexión emocional con las personas y en las situaciones. En este punto de circuito, la experiencia se repite y nuevamente es en el plano colectivo donde vuelve a encontrar semillas afectivas.

En resumen, cuando por momentos decae la sensación de aridez, la vida de relación se ve favorecida aún cuando se haga presente la agresividad o un deseo impaciente por encontrar satisfacción. Las relaciones sentimentales, en este tema, funcionan a la manera de un acelerador de las tendencias kármicas de velocidad, individualismo y potencia: la persona integra en sí suavidad y rudeza, docilidad y mando, de manera tal que no se encuentra condicionada por ninguno de esos polos.

También se incide en las proyecciones kármicas, las que se presentan en general como efectos de las tendencias mencionadas. Por lógica, son proyecciones de comunión, de dosificación y de equilibración que por suerte resuenan armónicamente con su mundo afectivo actual, ya que se mencionó que las cualidades de dicho mundo combinan la actividad con la pasividad. Desde esta síntesis de polos, muchos procesos son sorteados, llevando consigo la conciencia de que no es necesario hacer más de lo que se hace, que las cosas están bien tal como se expresan y que no hubieran podido ser de otra manera sin dejar de lado la madurez para maniobrar a voluntad.

También se observa que hay un final de ciclo y que en estos últimos momentos se aceleran los procesos. Sin embargo, a la persona no le interesa finalizar etapas: su atropello es una característica que se expresa más allá de que se acerque un cierre kármico en el que la aridez que se comentó al comienzo juega un rol fundamental. Sus emociones son el principal indicador acerca de lo que llega a su fin, y sus apuros son tan sólo su manera de vivir la experiencia: es su mente la que provoca la aceleración, acompañada por las tendencias del pasado, por los desarrollos del presente y por su habilidad para absorber energía del medio.

©Julia Pérez Bustamante. Todos los derechos reservados.

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Tres Mancias

Mi nombre es Julia Pérez Bustamante y resido en Argentina. He estudiado y practicado diversas mancias durante décadas y actualmente me dedico a realizar lecturas de monedas (I Ching), de cartas de Tarot y de cartas astrológicas. En todas ellas, mi perspectiva es pragmática y laica, enfocada en aportar información real, precisa y útil para que el consultante tome decisiones por sí mismo.

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